Debajo de un coche no se puede escribir. CONTESTA pone un agente que atiende al momento: horarios, servicios, orientación de precios, qué datos necesitas del vehículo — y te deja cada solicitud anotada con matrícula, avería y contacto. Dialoga con 20 clientes a la vez; tu número y tu app siguen siendo los de siempre.
Conservas tu número, tu app y tu historial. Sin instalar nada.
El móvil suena, tú estás con la caja de cambios abierta. Para cuando lo miras, el cliente ya llamó a otro taller.
Frenos, embrague, distribución, ITV. Siempre las mismas preguntas, siempre a medio explicar que "depende del modelo".
Cada llamada corta el trabajo. Lo que era una tarde de taller se convierte en una tarde de centralita.
Qué haces, horarios, precios orientativos por trabajo. Solo dice lo que tú apruebas — y deja claro que el precio cerrado lo da el mecánico.
Sin soltar la llave inglesa. Cada cliente atendido al instante, también sábados y fuera de horario.
Vehículo, avería descrita, preferencia de día y contacto. Tú confirmas la cita — y las urgencias te las pasa al momento.